THE KISS QUOTIENT - Helen Hoang
(The Kiss Quotient #1)
(The Kiss Quotient #1)
Autora: Helen Hoang
Género: Romance, Contemporáneo, Adulto
Formato: Digital
Idioma: Inglés
Editorial: Berkley
Páginas: 336
Formato: Digital
Idioma: Inglés
Editorial: Berkley
Páginas: 336
Fecha de publicación: 5 de junio de 2018
Goodreads - Amazon
Una novela debut reconfortante y refrescante que demuestra una cosa: no hay suficientes datos en el mundo para predecir lo que hará que tu corazón funcione.
Stella Lane cree que las matemáticas son lo único que une al universo. A ella se le ocurren algoritmos para predecir las compras de los clientes -un trabajo que le ha dado más dinero del que sabe con qué hacer, y mucha menos experiencia en el departamento de citas que el promedio de treinta años.
No ayuda que Stella tenga Asperger y que los besos franceses le recuerden a un tiburón que se limpia los dientes con un pez piloto. Su conclusión: ella necesita mucha práctica -con un profesional. Es por eso que ella contrata al escolta Michael Phan. El maravilloso vietnamita y sueco no puede darse el lujo de rechazar la oferta de Stella, y acepta ayudarla a marcar todas las casillas de su plan de lecciones -desde juego previo hasta otras-posiciones-más-que-misionero...
En poco tiempo, Stella no solo aprende a apreciar sus besos, sino también a desear todas las otras cosas que él le está haciendo sentir. Pronto, su asociación sin sentido comienza a tener una extraña clase de sentido. Y el patrón que emerge convencerá a Stella de que el amor es el mejor tipo de lógica...
Stella Lane cree que las matemáticas son lo único que une al universo. A ella se le ocurren algoritmos para predecir las compras de los clientes -un trabajo que le ha dado más dinero del que sabe con qué hacer, y mucha menos experiencia en el departamento de citas que el promedio de treinta años.
No ayuda que Stella tenga Asperger y que los besos franceses le recuerden a un tiburón que se limpia los dientes con un pez piloto. Su conclusión: ella necesita mucha práctica -con un profesional. Es por eso que ella contrata al escolta Michael Phan. El maravilloso vietnamita y sueco no puede darse el lujo de rechazar la oferta de Stella, y acepta ayudarla a marcar todas las casillas de su plan de lecciones -desde juego previo hasta otras-posiciones-más-que-misionero...
En poco tiempo, Stella no solo aprende a apreciar sus besos, sino también a desear todas las otras cosas que él le está haciendo sentir. Pronto, su asociación sin sentido comienza a tener una extraña clase de sentido. Y el patrón que emerge convencerá a Stella de que el amor es el mejor tipo de lógica...
Stella es muy buena en su trabajo con algoritmos que predicen las compras de los clientes, pero es muy mala para las relaciones. Es por eso que contrata a un escolta de citas, y Michael está comprometido a ayudarla pacientemente a descubrir lo que le gusta. Pero a medida que ambos se van conociendo, su relación estrictamente de negocios comienza a borrar los límites, y podría cambiar para siempre en ambos la forma de ver el mundo.
Había oído hablar acerca de este libro por todas partes, pero fue cuando ganó como mejor romance en Goodreads que me generó suficiente curiosidad por leerlo. La verdad, no tenía idea de con qué me iba a encontrar porque fui completamente a ciegas. Y es que cuando me obsesiono con un libro, no paro hasta que lo leo. Así que lo hice, porque si a tanta gente le había encantado, me imaginé que a mí también. Pero como siempre, estaba olvidando que muchas veces mi opinión va para el otro lado de la mayoría de la gente xD
Pero volviendo a la historia, Stella ama su trabajo, pero no es buena para las relaciones ni para ningún tipo de contacto íntimo. Ella es autista y por ello, tiene una forma diferente de sentir las cosas. Es por eso que decide contratar a un especialista, un acompañante que le ayude a disfrutar de los besos y de las relaciones físicas. Es cuando Michael aparece en su vida, con mucha más paciencia, gentileza y comprensión de la que esperaba. Pero la conexión entre ambos se vuelve cada vez más intensa y los límites cada día se van desdibujando más, haciendo imposible distinguir si aún se trata de un simple acuerdo de negocios o de una verdadera relación amorosa.
"Ella no estaba rota. Ella veía e interactuaba con el mundo de una manera diferente, pero esa era ella. Podía cambiar sus acciones, cambiar sus palabras, cambiar su apariencia, pero no podía cambiar la raíz de sí misma. En su esencia, ella siempre sería autista. La gente lo llamaba un desorden, pero no se sentía como tal. Para ella, era simplemente su forma de ser."



